domingo, 27 de noviembre de 2016

LA PERTINAZ LUCHA DE UNA TREMAÑENSE POR SU HIJO

 
Hugo y su madre en lucha

Desde hace tiempo Marta García Guerra, natural de Tremañes, mantiene un largo y duro pulso con la administración educativa asturiana a cuenta de que a su hijo no le han dado la plaza solicitada en un Centro Educativo Concertado en Gijón, y por lo cual ha lanzado  en Petición en Change, org

Mi nombre es Marta García  y soy la madre de Hugo, un menor que desde el pasado 15 de septiembre debería estar escolarizado. Pero no. No lo está. Sigue en casa, a la espera que la Consejería de Educación de Asturias de una solución a esta situación después de haberle denegado la plaza escolar, solicitada en tiempo y forma, cumpliendo los requisitos que marca la ley, a la que tiene pleno derecho en el único centro capaz de garantizar el apoyo educativo y el acompañamiento emocional que necesita. 

Hugo tiene una triple excepcionalidad, como se denomina en el argot educativo: dislexia, disgrafía y altas capacidades. Esto le convierte en un alumno con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE). Es especialmente a estos alumnos a los que la Consejería de Educación deja de lado, encontrándose en tierra de nadie: sin apenas apoyos educativos por falta de recursos, defendidos y protegidos por unas familias que luchan día a día por hacer valer sus derechos y por “algunos” docentes que con autoformación, ganas y motivación intentan sacarlos adelante para que esos alumnos, tan capaces, no terminen por ser pasto del temido fracaso escolar.

Mientras tanto, mi hijo, con gran potencial y ganas de estudiar, sigue en casa como consecuencia de una serie de errores de la Administración que le ha denegado la plaza escolar a la que tiene pleno derecho. Yo sigo y seguiré luchando para que Hugo, mi hijo, pueda tener una educación de calidad, adaptada a sus necesidades como le garantiza la ley.

domingo, 26 de junio de 2016

REMEMORANDO SAN JUAN en TREMAÑES

San Juan de Tremañes

Uno se da cuenta de lo que cambian las cosas, cuando pasan los años y puede comparar. 

Es verdad que los ojos y el recuerdo de los niños, hace que todo siempre se agrande un poco más, y eso pasa con las fiestas de mi aldea de nacimiento, las cuales actualmente no dejan de ser un remedo de los tiempos pasados, sin que por ello dejen de tener su prestancia.

San Juan siempre fue la fiesta mayor de la parroquia de Tremañes, y tenía hueco y y fama en toda la comarca,  al igual que lo tenía las fiestas de Jove, pero los tiempo cambian y las modas también, y esto de las fiestas de prau que desarrollaban las parroquias se han venido abajo sobre todo en los ámbitos más urbanos, y desde luego el cercamiento al que fue sometida la aldea de Tremañes con carreteras, autopistas, ferrocarriles, y la marginación que ha sufrido como territorio afectó también a las fiestas, que fueron mudando de un lugar a otro, hasta quedar reducida  y arrinconada en una finca amurallada, dejando de florecer para siempre, y que hoy rememoran uno cuantos y escasos vecinos.

Ese viejo espíritu sanjuaner, digamos que todavía lo puedo vivir en parte en fiestas más aldeanas, como las de Bedriñana en Villaviciosa, que me recuerdan en buena parte a las de San Juan de Tremañes.

La fiesta de San Juan de Tremañes, ignoro si hay imágenes sanjuaneras por ahí, y debía e haberlas pues eran todo un atractivo, digamos que era grandiosa, 

Para los chiquillos ya empezaba unos días antes, con la siega de prau, que solía ser el que se halla por debajo de la vía del FEVE, al pie del bar de ¿ Moran ….? .en ese triángulo que queda entre la calle que ahora se llama Barrio Campones, y el Camín de Morán, el cual tras la siega, empezaban a llegar los primeros carromatos de los feriantes, aquellas casetas de tiro con carabina, las lanchas, las vocingleras tómbolas que lucían sus galanuras en plena noche, y como no el montaje de la barraca de la fiesta, la cual horas mas tarde nos surtía de munición a los «enanos» del lugar  para las batallas campales entre los bailongos/as del lugar.

Esos eran los entremeses de la fiesta, ver como montaban la romería y la incipiente foguera pasaba de la pirámide de maderamen a tener para del día 24 las composiciones de ninots o figurines , en cuyo montaje participaba la gente del barrio del Plano, con Gregorio y toda la banda de los Rugueot a la cabeza, que clonaban  con buena maña lo que hoy sería una de esos montajes falleros  de Alicante o Valencia, Todavía tengo en la retina las figuras irónicas , los cartelones críticos , aunque estábamos en pleno franquismo, pero los había.

Y a todo ese naciente espectáculo acudíamos los neños en cada día instante que nos daban «suelta» que era un dos por tres, eso sí prometiendo encargarnos de los pequeños, cuya promesa duraba lo que se tardaba en cruzar la portilla de casa, cada uno bastante tenía con ocuparse de si mismo, como para andar con escolta… además la bandada de guajes era tan grande que enseguida unos se emparejan  con otros. y así hasta llegar a las horas cenitales de los condumios; la comida o la cena.

Esos dos dias antes de la foguera,  nos servían para sociabilizar después de tanta escuela y tanta ostia bendita, que aunque nos bajaban a la misa, digamos que éramos más  de la República independiente de La Fuente y la Dehesa, o sea que éramos más bien laicos, o para decirlo de otro modo unos «descreídos»  pues no pisábamos mucho la iglesia, y tras el virreinato de D. Ramiro, que daba unas hostias como campanos, el guaperas de osos azules y vespa en ristre de D. Manuel , el cual poco  poco tiraba de tal plebe rural, y los demás curatos prefirieron el abrazo fraterno de los de Lloreda, cuya preferencia siempre fue manifiesta, pues poco futuro pastoril presentábamos los de más abajo, salvo para pastorales de recuperación. En fin  esto es otro telar..

El día grande el 24 ya empezaba con las gaitas y tambores por las escasas calles de la parroquia, salvo en Lloreda que siempre fueron más urbanitas, por cierto no sé sí hasta dicho lugar llegaban los gaiteros, o estos tenían como frontera Los Campones, fuera como fuera, los guajes eramos los dueños y señores de la fiesta, los de la Dehesa, los de la Fuente, y los de la Iglesia con la añadidura de los de La Muria y La Picota, que eran más bien pocos. pero tras medir y contra fuerza en la puerta de la iglesia , ya quedabamos en la sesión vermut establecido el orden de batalla.

Eso sí, antes habíamos visto  la maitinada de gaiteros y tamborileros por delante de casa, lo cual abría el fiestorro y la banca paterna y materna, como a misa no nos llevaba ni dios, pues nosotros al prau de la fiestas a quemar les primeres pesetes  en tiro al blanco, digamos que las golosinas iban a cargo del pater famili cuando la familia se reunía al caer la tarde para ver quemar la foguera.

Tras la comida festiva en la que no faltaba el arroz con leche,  había juegos en el prau para los guajes, carreras de sacos, carreras en bici de equilibrio,  y  ver quien llegaba en ultimo encima de la bici, o el juego de las sillas, todo un compendio de cosas que la verdad nunca supe quien montaba, salvo los de El Plano, pero allí en medio de una barahúnda de gentes y ocupaciones, nos apostabamos  una carrilana de chavales para disfrutar de San Juan.

Tras esto los primeros escarceos,  la cena tempranera para bajar con padres y madrees al campu de la foquera que ya habían animado los músicos con su sesión vermut,  y allí recobrada la libertad y armados de munición, corchos de sidra, nos dedicábamos a la pelea cotidiana entre nosotros, o fastidiar  las meonas de prau a las que torpedeábamos su urgente micción , o a las parejas que se perdían por los arrabales de la fiesta en pro de su propio festín, no es que fueran muchas, pues la rijosa moral que imponían curatos y guardia civiles, no parecía tan insalvable ante las urgencias de las mozas y mozos en edad de retozar.

Ah y el famosu encuentro fubolero entre Solteros y Casados que sentó cátedra en las fiestas de prau parroquiales.

Tras estas correrías, de nuevo la juntanza familiar para ver la quema de la foguera, y ahí era cuando se veía lo impresionante que era la fiesta, cuando había coches y motos y gente a patadas en todos los lugares de la parroquia, seguramente que serían menos de las que yo me imaginaba, pero eran  toda una mareona de gente con ganas de recreo.

La quema  a las 12 de la noche, era todo un espectáculo aunque en parte ignoráramos tanta enjundia simbólica, nos valía la excusa de que había que quemar para que estuviésemos rapiñando por todos los rincones de la aldea  cosas para quemar , y así tras aquella impresionante foquera donde los particulares «ninots» era devorados  por las llamas se iba acabando para los guajes la fiesta. Aunque el 25 fiesta también era dia  sanjuanero, auqnue ya era otro cantar.

La fiesta de San Juan en Tremañes se fue viniendo a bajo por varias y variadas razones, falta de presupuesto, cambios de gente que se iba a vivir a  otros lugares, la falta de una política intergeneracional con respecto a la sociabildiad, los problemas propios de destrozamiento de la aldea..

En fín lo urbano asaltó los ámbitos aldeanos, y San Juan de Tremañes se fue apagando casi que de un día para otro, también uno se fue haciendo mozu, y me fui de estos lares durante años, y el regreso ya que coincidió con la desaparición,  casi total, de la fiesta que hoy rememoran algunos vecinos, supongo que mucho ignorantes de la pujanza festiva del San JUan tremañense.

martes, 26 de abril de 2016

REMEMORANDO la ALDEA de TREMAÑES en el Colegio

victor guerra con 6^^ep

Estos días atrás he estado de nuevo en la aldea, o mejor dicho ya un barrio de Gijón en Tremañes, y en esta ocasión lo hice porque Daniel Fernández,  de la clase de Llingua Asturiana del Colegio Publico  Infantil  de Tremañes, me invitó a rememorar la vieja aldea, a estos chicos de la foto, los cuales en su retina tienen una idea del barrio, pero en gran parte desconocen lo que fue Tremañes de los años 60.

Ese territorio donde donde nacimos un montón de chavales, donde nos criamos y desarrollamos, viendo como un espacio de sociabilidad muy concreta como eran las aldeas iba sufriendo una serie de alteraciones  territoriales, una serie de incrustaciones equipamentales fabriles, e infraestructuras  viales,que fueron fracturando la aldea en mil pedazos, hasta diluir su escasa entidad cultural.

De todos eso hablamos confrontando la idea de los chavales sobre algunos temas, con una serie de fotos cogidas de este mismo blog, y confrontando ambas visiones, explicando donde estaban las cosas, como eran y como son.

Faltó un paseo por esos lugares y rincones,que nos llevan aún hoy a un Tremañes de los años 60, todavía quedan ..

Fue una hora inolvidables, y supongo que instructiva para todos para los Chavales, para los profes y para el activo director que nos hizo esta foto Maxi.

A todos gracias por la invitación, por esa hora  de intercambio intergeneracional, y por todas las atenciones, incluido el regalo de la manzana.

Victor Guerra (alias Chusi el fiu de Lola y el Chan)

jueves, 17 de diciembre de 2015

ESCUELA INFANTIL DE TREMAÑES DE NUEVO EN EL CANDELERO

Laureles literarios para Álvarez Velasco y los alumnos de Infantil del Tremañes

El catedrático, poeta e impulsor del Portal de Poesía y los escolares autores de 'El libro que nunca se acaba' recibieron el Premio 'María Elvira Muñiz' que reconoce la labor en favor de la lectura
Juan Carlos Gea

JUAN CARLOS GEA

MARTES 15 DE DICIEMBRE DE 2015
La siembra de la semilla de la lectura y la recolección de sus mejores frutos han coincidido hoy sobre el escenario del salón de actos del Centro de Cultura Antiguo Instituto Jovellanos. Una representación de los alumnos de Educación Infantil del Colegio Público Tremañes y el que fuera catedrático de Lengua y Literatura en el mismo Instituto Jovellanos, poeta, traductor e incansable divulgador de la poesía Francisco Álvarez Velasco, han recogido este mediodía los sextos premios 'María Elvira Muñiz' de Promoción de la Lectura, convocados por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Gijón para reconocer anualmente las mejores iniciativas individuales o institucionales para el fomento de los hábitos lectores.
En el caso de Álvarez Velasco, el jurado había dictaminado por unanimidad galardonar su "fecunda aportación a la difusión de la lectura, y más concretamente de la poesía" a través de la veterana página web Portal de Poesía, además de reconocer los "méritos literarios" del también poeta y traductor leonés nacido en 1940, con cuatro décadas de docencia a las espaldas y un cuarto de siglo de ese empeño concentrado en la ciudad donde compartió ejercicio docente con la catedrática gijonesa cuya labor honra el certamen.
Precisamente para María Elvira Muñiz --a la que el premiado dedicó un soneto como cierre de su intervención-- fueron las palabras más cálidas de Álvarez Velasco, que la retrató como una docente entregada al "estímuli de la lectura" que "no solo daba sus clases, no solo cumplía el programa, no solo era muy rigurosa en la exigencia, sino que también tenía una tertulia a una hora señalada a la semana" para alumnos del centro, a la que siguió otra femenina en el hotel Begoña "de la que han salido escritoras y grandes lectoras".

Docencia y algo más

Ese mismo espíritu de una docencia en la que "tiene que haber algo más" que programas cumplidos y exámenes bien preparados ha sido defendido por Álvarez Velasco en su habitual tono sereno, pero también con su indesmayable convicción en que hay que "despertar vocaciones de lectores" porque con la lectura "vas ser más feliz, te vas a enriquecer, te vas a comprender a ti mismo, vas a comprender el mundo"; aunque también ha dicho ser consciente de que vivimos "en unos momentos en los que es muy difícil mantener un tiempo para la lectura" y hallar "paz y silencio en un mundo lleno de ruidos".
Francisco Álvarez Velasco ha evocado al respecto un eslogan institucional muy popular en los años en que enseñaba en Ocaña, allá por la década de los 60: "Donde hay hoy un tebeo, mañana habrá un libro".  "Desgraciadamente, creo que esto no se ha cumplido. Donde hay un tebeo, puede quedar el tebeo, que después se convierte en lo audiovisual, que entra muy cómodamente. Mi empeño ha sido siempre –pocas veces lo he logrado– que el alumno sea capaz de enfrentarse a un texto sin ilustración ninguna, aunque estén muy bien las ilustraciones. Este es un tiempo donde todo es efímero, donde todo se escribe y se lee, aunque se queda todo en whatssap".
No obstante, para el premiado la literatura sigue siendo "un arma cargada de futuro". Así lo ha proclamado Álvarez Velasco al acoger un premio que constituye "una de las mayores alegrías para un profesor" cuya "preocupación ha sido fundamentalmente incitar a los alumnos a la lectura"."Sembré una semilla y ha dado su fruto", ha confesado antes de elogiar a los premiados que le han precedido, "autores a los que leo, amigos a los que conozco bien y a los que he envidiado con envidia muy sana y muy santa hasta ahora porque no me daban el premio a mí".

Niños escuchadores, niños lectores

Especialmente placentero le ha resultado "compartir el premio con unos niños" a quien también ha escrito literatura para ellos "incitado por una nieta que tiene ahora ocho años". "Con ella descubrí el proceso de lectura de un niño. Al principio, es un escuchador de lecturas, un muy buen escuchador, se puede competir frente a los medios de comunicación, al I Pad y a la televisión. Están esperando que alguien les lea. Son posiblemente los mejores lectores. Después, no sé qué pasa: a los nueve años, a los diez, a los once, todo les empieza a decaer, y cuando llegan la jubilación, vuelven a leer".
A los escolares del colegio Tremañes les ha querido dedicar una evocación poética de su primera experiencia como lector, a través de un poema de su libro Memoria de la sombra:
En el abecedario busca el niño
las nueve letras de su nombre
y las pinta con tizas de colores.

Así empieza a ordenar
el mundo en la pizarra:
Una casa con puerta
azul
y dos ventanas,
un tejado muy rojo con su humo
negro,
un árbol solitario y
verde;
sobre su fronda, un pájaro
callado;
un camino infinito
que se aleja
y un burro en el camino.
Sobre el burro se ha puesto a cabalgar.

Después de tantos años,
todavía no ha vuelto a la pizarra.

Para los adultos, ha transmitido un consejo: "Si el tiempo es oro, hay que gastar un poco de ese oro con los niños". Y a todos ha dejado Francisco Álvarez Velasco una exortación para seguir en la brecha: "No hay tiempo para la literatura, y la lucha debe continuar".
Le han sucedido en el escenario los pequeños alumnos de Infantil del Colegio Público Tremañes, autores ya de un libro con todas las de la ley a pesar de su corta edad: El libro que nunca acaba; una recopilación de 13 cuentos y 13 poesías que, gracias a una experiencia de micromecenazgo, han sido editadosen versión digital y en versión impresa por la editorial Punto Didot que ha merecido el reconocimiento del jurado, este año integrado por Paco Abril, Fernando García Abella, José Luis Argüelles, Humberto Gonzali y Carmen Gómez Ojea.
Es la segunda ocasión en la que el centro escolar recibe el 'María Elvira Muñiz', que ya mereció en su edición inaugural en 2010. Desde entonces, el premio ha reconocido las trayectorias de José Antonio Mases, la librería gijonesa Paradiso, Juan Cueto, Paco Abril y Carmen Gómez Ojea, sendos artículos de Francisco García Pérez y Miguel Barrero y la labor del citado colegio, del IES Emilio Alarcos y de los colegios públicos Begoña, Asturias y Antonio Machado.

viernes, 23 de octubre de 2015

FUIMOS A SANTIAGO Y LO CONTAMOS

IMG_1454

Que dos naturales de Tremañes, de la calle los Pinos (La Fuente) , nos fuéramos a Santiago de Compostela de peregrinatio no debiera ser noticia, ni se recoge en los anales gijoneses como tal , pero que nos fuéramos, como nos fuimos  tomando el mundo por montera, y empezáramos el Camino en San Salvador, pero en vez de ir hacia la Costa (Avilés) , o hacia El Primitivo (Salas)  o nos fuéramos por el San Salvador hacia León pasando por Pajares, está todo dentro de un orden,

Pero no nos fuimos por Bermiego- Trobaniello (Valle de Quirós) hacia la Babia recuperando los viejos caminos que ya se utilizaban por los reyes astures para administrar sus bienes en aquellos tiempos de la Reconquista y que llegaban  a Toledo, y por ahí, por ese camino babiano y quirosano,  llegaron las diversas remesas de reliquias que hicieron de Oviedo la Meca de la Peregrinatio, y eso fue 90 años antes de que apareciera el tema de Santiago, cuando Oviedo era la referencia del orbe católico.

O sea que después de siglos volvíamos hacer el Camino de las Reliquias

Pero no conformes con esto al pasamos de la Babia a Omaña por el cordel de la ovejas merinas, por la cañada hasta Riello, donde por casualidades de la vida volvimos al rumbo Oeste, para seguir las viejas huellas de otro Camino Olvidado, el Camino de la Montaña, y cruzando La Omaña dimos con e Alto Bierzo para entrar en Columbrianos  (Camino Frances) y tras siete días de marchas , durmiendo donde dios nos dio a entender y pudimos, y ya en Camino Francés encaminamos nuestros pasos a Santiago en pos de los pasos del obispo hereje Prisciliano, por la vereda de Jacobus.

Fueron 14 dias de marcha , 563 recorridos, y unos 16.000 a 19.000 metros acumulados ascendidos y hoy se lo comentamos.

Porque eso sí  es una aventura, digna de dos naturales de Tremañes,  y como así fue pues así se la cuento para que quede al menos en los anales de la aldea o parroquia, al estilo de Bilbo Bolson cuando retorna al valle, y yo así se lo cuento

  • Víctor Guerra (Chusi)   y José Javier  (Javi   o Maki)

domingo, 20 de septiembre de 2015

DOS TREMAÑENSES PEREGRINOS A COMPOSTELA

Surgió la idea y el día 22 de septiembre , dos naturales de Tremañes, (Jose y Chusi de la Calle de los Pinos, los fios de Lola ) saldremos de la Catedral de Oviedo hacia Santiago de Compostela, desde Oviedo a Astorga por la Ruta de las Reliquias (Quirós) hacia San Emiliano en Babia, y ya por la Cañada Vizana llegar  a  Astorga , donde tomaremos el Camino Francés hasta Santiago.

Para el Añ0o 2016 haremos el Camino Primitivo partiendo de Tremañes

image

Nuestro particular camino en el blog de San Salvador a Santiago por la Vereda de los Agnósticos

Victor Guerra (alias Chusi)

domingo, 23 de agosto de 2015

TREMAÑES , la arma.

 La Policía encuentra un obús abandonado en un contenedor de basura de Tremañes

Expertos en explosivos de la Jefatura de Oviedo se desplazaron de madrugada hasta el polígono industrial para hacerse cargo del artefacto

23.08.2015 | 05:26 DIARIO LA NUEVA ESPAÑA

el artefacto de tremañes. El obús localizado durante la madrugada de ayer por la Policía Nacional en Tremañes se encontraba escondido entre varios cartones. El artefacto de tremañes. El obús localizado durante la madrugada de ayer por la Policía Nacional en Tremañes se encontraba escondido entre varios cartones.
R. GARCÍA Un extraño hallazgo en mitad de la noche. Los operarios de la Empresa Municipal de Medio Ambiente Urbano de Gijón (Emulsa) alertaron ayer a la Policía Nacional de la presencia en un contenedor situado en un polígono industrial de Tremañes de un obús de unos 40 centímetros. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron varios agentes del grupo de técnicos especialistas en desactivación de explosivos (TEDAX), de la Jefatura Superior de Policía de Asturias, con base en Oviedo.

Los hechos tuvieron lugar minutos después de la una de la madrugada. El artefacto explosivo se encontraba escondido entre varios cartones en un contenedor situado en la confluencia de la calle Bazán y camino del Melón. Los tedax que se personaron en el lugar realizaron una primera inspección ocular y posteriormente desplazaron el obús hasta la Jefatura de Policía. Los agentes tratarán ahora de averiguar quién se deshizo de esta pieza sin tomar las medidas de protección adecuadas. El acusado podría enfrentarse a una importante sanción económica impuesta desde la Delegación del Gobierno en Asturias. En la investigación serán clave los interrogatorios que lleven a cabo en los próximos días los funcionarios policiales en el entorno en el que fue hallado el artefacto.

Se da la circunstancia de que no es la primera vez que las autoridades se encuentran este año con una sorpresa en los contenedores de basura. En febrero un chatarrero se personó en las instalaciones de la Policía Local con una pistola de 9 milímetros que se había encontrado en un basurero situado a la altura del número 38 de la avenida de Hermanos Felgueroso. La Policía puso entonces en marcha una investigación que permitió dar con el responsable de esta negligencia. Se trataba de un vecino que había heredado el arma y que se había deshecho de la pistola tirándola a la basura sin llevarla -tal y como obliga la legislación-, a la Comandancia de la Guardia Civil